Calificación promedio de Iquitos: 5 de 5 basada en 1 Reseña. 2 reseñas.
Ofrecemos 1 casa del árbol en Iquitos con un total de 24 noches con precios que oscilan entre los $792 y los $792 por noche.
Imagínate una ciudad de casi medio millón de personas a la que ningún coche ha llegado jamás desde el exterior. Iquitos, en Perú, tiene una distinción única: es la ciudad más grande del mundo a la que no se puede llegar por carretera. Ubicada en el noreste de Perú, este increíble puerto amazónico se encuentra a unos 3.700 km río arriba del océano Atlántico y a unos 1.030 km al norte-noreste de Lima. La única forma de llegar es en avión o navegando por las legendarias vías fluviales de la cuenca del Amazonas. Para viajeros que buscan algo realmente fuera de lo común, alquilar una casa del árbol en Iquitos es una experiencia que no se parece a ninguna otra en el planeta.
Iquitos tiene un clima de selva tropical, lo que significa temperaturas cálidas y mucha humedad durante todo el año. Las temperaturas medias rondan entre los 26 y 28°C, y rara vez bajan de los 21°C o superan los 33°C. Las lluvias son abundantes, con unos 2.900 mm al año. Los meses relativamente más secos van de junio a septiembre, con algo más de sol, aunque los chaparrones tropicales pueden aparecer en cualquier momento. La ciudad está a solo 106 metros sobre el nivel del mar, algo que se agradece si no quieres preocuparte por el mal de altura típico de otros destinos peruanos.
Alojarte en una casa del árbol en Iquitos te mete de lleno en uno de los ecosistemas con más biodiversidad del planeta. Estas son algunas razones de peso para elegir este destino:
En la plaza principal, la Plaza de Armas, se alza la Casa de Fierro, una auténtica rareza arquitectónica. Fue diseñada por Gustave Eiffel, el mismo ingeniero de la Torre Eiffel de París. Esta construcción de hierro prefabricada se envió desde Europa por piezas durante el auge del caucho y se montó en el lugar. Hoy es uno de los mejores ejemplos conservados de la enorme riqueza que pasó por esta ciudad selvática.
En el extremo sureste de Iquitos se encuentra Belén, conocido como la Venecia del Amazonas. Este barrio flotante tiene casas construidas sobre balsas que suben y bajan según el nivel del río Itaya. El animado mercado de Belén se extiende tanto por tierra como por agua y es una explosión de sensaciones, con frutas amazónicas, plantas medicinales, pescado fresco y especialidades locales.
En 1988, investigadores registraron cerca de Iquitos un récord mundial de diversidad de árboles: alrededor de 300 especies distintas de árboles con troncos de más de 10 cm de diámetro en un área del tamaño de un campo de fútbol. Esta cifra impresionante explica por qué conservacionistas y amantes de la naturaleza consideran esta región como uno de los grandes tesoros biológicos del planeta.
Un barco de vapor restaurado con mucho cuidado, el Ayapua, que data de la época del caucho, funciona hoy como museo flotante. Amarrado a lo largo del malecón, ofrece exposiciones sobre la navegación amazónica, el descubrimiento del Amazonas, la industria del caucho y la historia regional.
La cocina de Iquitos refleja su entorno selvático y su diversidad cultural. Entre los platos tradicionales están los juanes (arroz, pollo y hierbas envueltos en hojas de plátano), el tacacho con cecina (plátano machacado con carne de cerdo seca) y el ceviche preparado con pescado de río. Frutas exóticas como el camu camu, una de las mayores fuentes naturales de vitamina C, el aguaje y la cocona aparecen en jugos refrescantes por toda la ciudad. Si te gusta probar cosas nuevas, en los mercados locales puedes degustar suri, las larvas del picudo de la palma.
Los vuelos de Lima a Iquitos salen a diario y duran entre 1 hora y 45 minutos y 2 horas. La ciudad cuenta con el Aeropuerto Internacional Coronel FAP Francisco Secada Vignetta, situado a unos 6 km del centro. No hay carreteras que conecten Iquitos con el exterior, así que volar es la opción más práctica para visitantes internacionales.
Antes de viajar, consulta con tu médico sobre las vacunas recomendadas, como la fiebre amarilla y la hepatitis A. Para visitas a zonas de selva fuera de la ciudad, puede recomendarse medicación contra la malaria. Lleva mucho repelente de insectos y úsalo sin miedo.
Dentro de Iquitos, el medio de transporte más común es el mototaxi, un triciclo motorizado que se mueve con facilidad por las calles. Para excursiones por la selva y los ríos de los alrededores, las lanchas a motor son el transporte habitual.
Puedes visitar Iquitos durante todo el año. De junio a septiembre suele llover un poco menos y hay más sol, lo que hace que las excursiones al aire libre sean más predecibles. Aun así, incluso en los meses más lluviosos, la lluvia suele caer en chaparrones cortos y la selva luce en su máximo esplendor.
Alquilar una casa del árbol en Iquitos te ofrece una mezcla única de aventura, tranquilidad y una conexión real con uno de los ecosistemas más impresionantes de la Tierra. Ya sea que busques encuentros con la fauna, descubrimiento cultural o simplemente la magia de dormir entre árboles centenarios, esta ciudad selvática te regala una experiencia que no se olvida fácilmente. Reserva ya tu casa del árbol y entra en un mundo donde el río es tu autopista y la selva tropical, tu vecina.